Alimentación complementaria

Alimentación complementaria, también conocida como ablactación.

Cuando hablamos de alimentación complementaria, nos referimos al momento en el que introducimos alimentos distintos a la leche materna (o sucedáneo) en la dieta del bebé para aumentar el aporte de algunos nutrientes y exponerlo a distintas texturas y sabores que permitan ir educando el paladar para lograr instaurar una dieta saludable cuando se produzca el destete o el niño se haga mayor. ¿Cuándo iniciar la alimentación complementaria?

Como su nombre lo indica, el objetivo este proceso alimentario es el de complementar, ya que el principal alimento del bebé seguirá siendo la leche materna (o el sucedáneo) hasta cumplir los 12 meses.

El momento oportuno para iniciar la ablactación dependerá de varios factores, entre los que tenemos:

* Madurez neurológica: Aunque sabemos que cada niño se desarrolla a un ritmo distinto, existen patrones comunes que pueden identificarse. A partir del cuarto mes el niño suele ser capaz de sentarse con apoyo, levantar la cabeza, llevar sus manos u objetos a la boca y deglutir. El reflejo de extrusión de la lengua se va perdiendo y el bebé puede estirarse hacia la comida y abrir la boca así como alejar la cabeza de la comida para indicarnos que no quiere más.

* Madurez gastrointestinal: A partir del cuarto mes se alcanza una óptima producción de enzimas. El desarrollo inmunológico intestinal se alcanza a partir de los 6 meses.

* Madurez renal: A partir de los 4 meses la capacidad de concentración es adecuada y hacia los 6 meses la madurez de la función renal permite un mayor manejo de componentes de la dieta. La incapacidad para manejar altas cargas de sodio (sal) se mantiene por más tiempo por lo que se recomienda evitar el agregado de sal hasta cumplir el primer año de edad.

Entonces, ¿Cuándo comenzamos?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Española de Pediatría nos recomiendan que sea a partir de los 6 meses cuando se inicie la introducción de alimentos. Por su parte, la Academia Americana de Pediatría (AAP) y la Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN) establecen un mínimo de 17 semanas (>4 meses) para iniciar la ablactación, aunque indican que será siempre deseable mantener la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad.

Antes de dar este paso y empezar a ofrecer alimentos a nuestros niños, es importante que cada niño sea evaluado y valorado de forma individual por un equipo de profesionales de la salud (pediatra, dietista-nutricionista, otros especialistas según sea necesario), quienes tomando en cuenta su estado nutricional, su desarrollo neurológico y sus características, podrán ofrecer un plan a medida para lograr una introducción de alimentos exitosa.

Fuentes consultadas:

Asociación Madrileña de Pediatría en Atención Primaria (2010). La alimentación del lactante y del niño de corta edad. Guías de actuación conjunta Pediatría Primaria-Especializada. Madrid, 2010.

OMS, UNICEF (1998). Principios de orientación para la alimentación complementaria del niño amamantado.

Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría (2009). Alimentación del Lactante. Nutrición pediátrica, pp.123-141. Caracas, Venezuela.

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2 Comentarios

  1. En mi opinión, cuatro o seis meses son demasiado pocos. Si el sistema inmunológico está listo al sexto mes, eso no quiere decir que la alimentación suplementaria sea lo mejor para el bebé. Quizás en cantidades mínimas y sólo de alimentos muy digeribles, que no causen alergias normalmente. Eso de las papillas con leche de vaca me parece un crimen contra la humanidad. Está demostrado que el consumo de leche de vaca en bebés pequeños aumenta mucho la probabilidad de desarrollar alergias a ese y otros alimentos. Cremas de zanahoria, arroz, patatas, con poca sal, sería mucho mejor. A mi primer hijo le Di cada alimento tres meses después de lo recomendado en una lista que me dieron para eso. No tuvo alergias, excepto a nueces ya con diez años. Con la segunda hija, me relaje creyendo que había exagerado y le di lácteos con seis o siete meses. Desarrolló múltiples alergias y aún no se recupera. También sufre asma y dermatitis atopica. Si la leche de humano tiene todo el alimento necesario hasta el año, o quizás más, para qué correr riesgos.
    Eso sí, es bueno darles algo sano a probar para que se acostumbren a otras texturas y formas de mover la lengua, masticar, sabores…
    Creo que esta precaución es muy importante para bebés con padres, abuelos, tíos o hermanos con alguna alergia.

    • Hola Cristina.Puede parecernos que es poco (4 a 6 meses), sin embargo en muchos países se inicia a estas edades sin mayores problemas. También dependerá de si el niño está recibiendo leche materna o fórmula de continuación. La introducción de alimentos no se realiza tanto basada en el hecho de que el sistema inmunológico esté o no listo (de hecho seguirá madurando con el paso de los meses) sino en la necesidad de cubrir ciertos requerimientos de nutrientes que empezarán a encontrarse limitados (como el hierro, el calcio…) y para empezar a ensenar a ese niño a conocer los alimentos y sus distintas texturas para que aprenda a comerlos poco a poco y llegados los 12 meses esté preparado para hacer de los mismos su principal fuente de alimento.
      Las revisiones científicas actuales comentan que en caso de no existir antecedentes no hay motivo alguno para retrasar la introducción de alimentos considerados alergénicos (pueden empezar a tomarlos a los 6 meses y esto no los hará padecer de alergias en el futuro).
      Puede que en su caso haya decidido esperar para ofrecer alimentos y ha resultado exitoso, mas esto no debería ser un consejo general puesto que muchos estudios avalan que si demoramos la introducción de alimentos luego de la barrera de los 12 meses tendremos más complicado el que acepten distintos alimentos y texturas y más probable que se quieran ceñir a una dita monótona (los casos no poco usuales de los niños a los que no le gusta la verdura). Esto sin contar las posibles deficiencias de nutrientes que podrían ser graves en una etapa tan crítica como esta.
      Además debo mencionar que el hecho de que ofrecieran leche de vaca a su hija de 7 meses puede que no haya sido la causa de que desarrollase las alergias sino que es factible que las hubiese desarrollado de todos modos solo que más adelante cuando hubiesen probado la leche. De igual manera no se recomienda ofrecer leche de vaca entera a niños menores de 12 meses porque su aporte de proteínas puede incrementar el trabajo de un riñón aún inmaduro y además puede producir anemia.
      Por ultimo mencionar que aunque la leche materna es un excelente alimento, no tendrá todo lo necesario para cubrir los requerimientos de un niño mayor de 6 meses, cubrirá gran parte del requerimiento pero ya no podrá cubrir la totalidad del mismo y habrá nutrientes en los que será limitante.
      Muchas gracias por compartir su experiencia y muchos saludos.

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